jueves, 7 de marzo de 2013

Te echo de menos infancia.


Uno, dos, tres, cuatro.
Números insignificantes que no dicen nada.
Las palabras que escribo,
el lugar en el que pienso,
es donde me gustaría estar.
Un mundo en el que nadie grite,
un mundo en el que nadie piense.
Un mundo en el que las palabras no importen,
que solo importe lo que estas transmiten.
El mundo del que hablo, no se encuentra demasiado lejos,
solo tienes que cruzar un lago.
Los helados nos hacían felices,
construíamos castillos de arena,
no imaginábamos el final de las carreteras.
Quisiera volver a ese lugar,
recorrer miles de millas corriendo,
aterrizar en tus brazos,
soltar en miles de carcajadas todo el aire.
" Los principios suelen estar donde tu los dejas".
Ya no hay vuelta atrás,
ese principio ya no existe,
lo deje abandoné hace tiempo,
nunca volveré a ese lugar.
No comeré calipos,
no volveré a reír de esa manera.
Tu me lo has prohibido.
¿ Y sabes que?
Te echo de menos infancia.

lunes, 25 de febrero de 2013

Demasiado desafío, yo no puedo ser tan fuerte!

Hoy he decidido no llorar. He decidido ser feliz, volar, comerme el mundo.Miento.
Es difícil no llorar por situaciones complicadas, es difícil no llorar cuando estas al borde del abismo, es difícil no llorar cuando el secreto que estas guardando dentro es demasiado grande. Esto es un gran desafío y no puedo ocultar lo que siento, no puedo ser tan fuerte.
Mi decisión es diferente de la de el principio. He decidido sonreír por muy difícil que sea, llorar cuando lo necesite. GRITAR. Liberarme de esta especie de soga que llevo atada al cuello, porque hay una cosa de la que estoy completamente segura.
Esa pequeña sonrisa que muestran mis labios por muy insignificante que sea no la pienso perder nunca.

martes, 5 de febrero de 2013

Lo sentirás con el tiempo.


Hoy, pasado un tiempo vuelvo a escribir. No porque este obligada, simplemente porque hay cosas que no comprendo.
No comprendo como una persona en tan solo cuestión de veinticuatro horas puede perder a otra y llorar desconsoladamente. No comprendo porque un teléfono suena cada cinco minutos. Son cosas inexplicables que solo el tiempo puede explicar.
Hoy me acuerdo de ti, de tus palabras de tu risa, de tus besos, de tu manera de sacarme una sonrisa, de esa canción entonada con cinco acordes de guitarra exactos y de lo que decías a mi oído para hacerme temblar una y otra vez” Si te quedas quieta ahí yo te grabo en mi cabeza cuando no paras de reír”.
Hoy recuerdo las risas a tu lado, como dos horas podían convertirse en cinco minutos estando a tu lado y lo que me costaba despedirme de ti” Cierro los ojos y estas conmigo”. Te echo de menos. Tanto que necesitaría tenerte cerca. ” Y yo que no puedo estar sin ti, no he encontrado la manera de que no tengas que morir”
-¿ Que escribes? – me pregunta Carmen intentando mirar mi cuaderno.
No la hago caso, suena el teléfono otra vez.
¿ Que escribías?- Me vuelve a preguntar Carmen intentando mirar el cuaderno.
- Sentimientos inexplicables pequeña que cuando crezcas tu podrás experimentar.

sábado, 5 de enero de 2013

Quiero decirte

Hoy quiero decirte que me asustan los días cuando no te veo, cuando no te escucho, cuando no se nada de ti, cuando te busco y no te encuentro..
Hoy quiero que entiendas que sin ti no soy nada,
que necesito tus besos, tus abrazos y tu ternura para poder seguir existiendo en este mundo que se vuelve tan frío y solo cuando tu no estas cerca de mi..
Cúbreme de besos, de sueños eternos
quiero ser la princesa de tus pensamientos,
quiero soñar que en tus brazos, viviré mis anhelos
no mires el mañana, quiero ser tuya, en este momento.
Esa sonrisa que adoro
no se parece a ninguna,

lunes, 17 de diciembre de 2012

Escribía sin pensar


Supongo que soy como todas las chicas adolescentes del mundo. Despistada, extrovertida, de las que se emocionan cuando tienen que hacerlo y lloran cuando tienen un mal día o cuando lo necesito. ” Lo necesito”.  Llorar no es malo, sirve para meditar, para desahogarte, y después seguir adelante como si nada hubiese pasado. ¿ Lo ves? Hasta ahora no tengo nada que me diferencie de las demás, porque al fin y al cabo todos lloramos, nos reímos, nos emocionamos…. Y es que lo admito. Hay ratos en los que pienso que la vida se me cae encima, otros en los que pienso que algunas cosas deberían durar para siempre y otros en los que creo que sin nada establecido deberías dejar que las palabras te saliesen solas, sin pensar. Que salgan dentro de mi. No necesito ordenes para expresar en un papel en blanco todo lo que siento. Puede que en eso si que sea diferente de las demás, que solo piensan en maquillaje, no soportan que la sombra de ojos se borre de sus párpados y deben pintarse los labios de color rojo pasión para atraer a los demás. Yo no soy así. Me encanta ser yo misma, con mis defectos, con mis manías, considero que a veces las pérdidas pueden ser ganancias. Si tu un día te muestras borde y resulta que eres la persona más idiota que ha existido yo no me rebajo a tu nivel, tengo motivos para seguir adelante mostrando la mejor de todas mis sonrisas.  Soy de las que prefiere escuchar un ” Te quiero” de verdad a miles sin razón. Si, hay vuelvo a ser diferente. Veo el mundo de otra manera, siempre soy YO pase lo que pase. Prefiero ser yo misma antes de aparentar ser otra persona y cambiar al completo.
He escrito sin pensar, aún queda una linea en blanco por la que se desliza un bolígrafo de color rosa, ” En cinco minutos quiero que apagues la luz” grita mi madre desde el otro lado del pasillo.
El bolígrafo rosa se sigue deslizando entre las líneas de este inmenso cuaderno. Estoy cansada. Apago la luz. Mañana seré yo.

Estaba... Estaba pensando en ti

Estaba pensando en cómo te he echado de menos. Pero no durante estos últimos días sino siempre. Estaba pensando en que podríamos ser felices, en lo bonito que sería ser una pareja cualquiera, incluso aburrirnos en un sofá, mano sobre mano, delante de la tele. Estaba pensando en lo bonito que sería discutir, decidir dónde ir de vacaciones, quizá no ponernos de acuerdo. Y en lo bonito que sería dejarte ganar… o no. Estaba pensando en que tenías razón. He perdido mucho tiempo. Pero lo más importante es que tengo ganas de amar, y tengo ganas de amarte a ti. Te quiero.

martes, 27 de noviembre de 2012

Lo imposible solo tarda un poco más .



Sus palabras, mis palabras. Mis palabras, las suyas. Hablamos cuando hacen falta palabras, y callamos cuando no son necesarias. Y es que a veces duele. Palabra que no se puede conjugar en ningún tiempo verbal, porque “Yo duele” no tiene ningún sentido y debería cambiarse por “A mi me duele”. Me duele que te vayas, que no estés a mi lado, te quiero pero no te tengo. No te tengo cuando más me gustaría tenerte, porque te necesito.
Necesito cuatro segundos para abrazarte,  cuatro segundos para besarte y cero coma cero cinco segundos para decirte que te quiero. Te quiero porque te quiero y punto, no hay un motivo exacto. Y es que los dos amamos los pequeños detalles, nos encanta tener sueños extraños, difíciles, pero no imposibles, porque “Lo imposible solo tarda un poco más”, tú mismo lo dijiste.
-          No te rindas nunca- Dice el
-          Jamás-Le respondo
-          Sueña con cosas imposibles.
-          No hay nada imposible, si lo hay solo tarda un poco más ¿Recuerdas?
Lloró, se seco las lagrimas, me abrazo, sonrió.
-          “Lo imposible solo tarda un poco más”- Dijo él acercando sus labios a los míos.
-          Ha sido imposible, ha tardado un poco más, pero ha merecido la pena. Le bese,  sonreí a  mitad del beso, le volví  a besar.
Lo imposible ya estaba conseguido, le tenía a mi lado.